Bodegas Torres Viña Esmeralda 1980 (o una sorpresa inesperada)

Bodegas Torres Viña Esmeralda 1980Mi querida esposa me notificó que teníamos una actividad social que consistía en visitar al bebe recién nacido de la hija de la esposa de un amigo de mi suegro. Espero que no se hayan perdido en la explicación del continium familiar.

Estoy seguro que mi cara lo decía todo y me delataba en grande, en mayúsculas (como una marquesina) por mi mente pasaba una palabra múltiples veces: ABURRIDO, ABURRIDO, ABURRIDO. En fin, resignación y vamonos que para después es tarde.

Algo que no se le puede negar a la familia que visitamos es su atención, en esta oportunidad la ocasión era de gran celebración y contaban con espumante y escocés.

A pesar de la buena atención la velada se perfilaba tal como la había imaginado… pero en la pared del bar tenían varias botellas colgadas que me puse a detallar y esta llamó mi atención.

Le pregunte por ella y se ofreció a abrirla de inmediato pero inicialmente me negué, en parte me sentí apenado y en parte temeroso. El temor era causado porque la botella estaba en una ubicación donde le daba el sol directo todos los días y quien sabe cuanto tiempo llevaba allí.

Pero en fin, la insistencia del anfitrión y mi curiosidad pudieron más y la pusieron a enfriar.

Por supuesto el corcho estaba pegado y hubiera sido maravilloso contar con un sacacorchos de láminas pero se abrió como se pudo y por supuesto el vino tenía sedimentos pero si disponían de un decantador en casa.

Pasemos a la descripción de esta sorpresita.

El color era cercano al ámbar y no se percibía turbio, cosa que me dio esperanzas de conseguir algo que se pudiera beber.

Aroma dulzón y algo licoroso pero nada chocante, la esperanza crecía.

En boca se sentía fruta muy fuerte y dulce, atrás quedo cualquier posibilidad de sabor delicado que en algún momento pudo haber tenido, su acidez era casi nula. Daba la sensación de ser un vino fortificado. Su duración en boca era media.

Sin duda había pasado su mejor época pero no era imbebible a pesar del tiempo y del maltrato del sol que para un vino blanco de casi 30 años creo que es toda una proeza.

En la etiqueta frontal se lee:

Aunque las cepas nobles y tradicionales de nuestra comarca producen excelentes vinos de mesa, en 1961 decidimos en Bodegas Torres iniciar una serie de experimentos con una selección de antiguas cepas de las más acreditadas comarcas europeas.
Su adaptación a nuestro suelo y clima ha sido larga y difícil, pero estamos orgullosos del resultado: entre nuestros viñedos familiares, las viejas cepas de la Alsacia francesa han sido capaces de producir un vino diferente, intrigante, de virtudes excepcionales.

Este es sin duda el vino más longevo que he probado en mi vida y confirma lo que escribió Ruben Blades en Pedro Navaja: La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.

Mi esposa no se atrevió a probarlo.

En esa época era importado por Comercial GADIP, hoy en día lo hace ALNOVA.

Más información:

Bodegas Torre – Viña Esmeralda

3 Replies to “Bodegas Torres Viña Esmeralda 1980 (o una sorpresa inesperada)”

  1. Hablando de sorpresas gilberto, la mia no es tan longeva pero si bastante grata. Probé la semana pasada un shiraz australiano, etiqueta The little penguin, si, ese que tiene un pinguinito en la etiqueta, tenía curiosidad por probarlo, pero la etiqueta me hacía pensar en vino barato (a pesar de su precio, si me entiendes). El caso es que mi novio se animó a comprarlo y quedamos fascinados. La expresión de la fruta del shiraz es excelente, con una persistencia en boca importante que recuerda las mermeladas st dalfour, excelente relación calidad precio, vino muy rico para conversar. Ahora me queda en el tintero probar su blanco

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