Susana Balbo, Torrontés y más…

Cuando vas camino a la bodega de Susana Balbo la cordillera de Los Andes es tu acompañante permanente, lo es hasta que llegas a la entrada de la bodega y te encuentras una imponente instalación flanqueada por viñedos. Allí te das cuenta la razón del imagotipo que acompañaba el logo de Dominio del Plata.
Al bajarnos de nuestro transporte es el edificio quien te da la bienvenida y te invita a pasar en la segunda parada de nuestro viaje por Chile y Argentina, luego aparece el enólogo Gustavo Bertagna quien se encarga de nuestro recorrido dentro de la bodega.
Aun se encuentra en proceso de vendimia por lo que comenzamos el recorrido precisamente en el área de recolección, donde vemos toda la actividad selección y despalillado, para luego recorrer el patio de tanques de acero inoxidable donde pudimos probar algo de Pinot Noir en plena fermentación. Finalmente conocimos la sala de barricas con capacidad de 800 piezas donde también cuentan con algunos tanques de concreto.

Estuvimos conversando con Gustavo y compartió algunos datos con nosotros: 60% de la producción es de vino tinto, son la bodega que más Torrontés exporta. 85% de ese Torrontés se produce en la provincia de Salta, el resto proviene de Altamira y Rioja y están preparando producción en Cafayate. 15% de la fruta sale de viñedos propios y el resto viene de alrededor de 20 productores con contratos establecidos de hasta 10 años.
Nos contó sobre el vino que han producido en la Rioja con la cepa italiana Fiano que ha tenido buena adaptación debido a su clima caluroso y seco, es la única bodega en Mendoza con esta uva y ya es un producto comercial que se envía casi exclusivamente al mercado británico debido a lo pequeño de la producción.
Gustavo considera que las características más resaltantes de los vinos de Susana Balbo son su altísima calidad y que cada una de las líneas cuenta con un perfil único asociado a alguna faceta de la personalidad de Susana Balbo.
En la vida de Susana Balbo resalta la lucha y el esfuerzo por ser una pionera y vanguardista, fue la primera mujer enóloga de Argentina y a lo largo de su trayectoria profesional ha superado muchos obstáculos y prejuicios hasta lograr hacer realidad un sueño de tener su propia bodega y desarrollar sus vinos desde 1999.
Al finalizar nuestro recorrido nuestra próxima escala es en la sala de catas, una mesa con las copas preparadas, rodeada de una estancia de reflexión y una pared con galardones, aquí nos toca probar algunas etiquetas de la bodega pero eso ya es para compartir en otra publicación.
