Sobran las razones para visitar Ribera del Duero

Ribera del Duero se me antoja un caso muy especial dentro de las regiones vitivinícolas de España. Para nada es desconocida, sin embargo no pareciera estar tan presente en la mente de los amantes del vino tanto como lo mereciera.
Y sí que lo merece, justo al cumplir 3 décadas de ser reconocida como Denominación de Origen es galardonada por la revista Wine Enthusiast con el Wine Star Award como la mejor región vitivinícola de 2012, compitiendo con Napa Valley, Cape Winelands, Walla Walla y el Valle de Loira.
Hasta agosto de 2012 esta región contabilizaba más de 260 bodegas de todos los tamaños, desde las pequeñas bodegas familiares (favor abstenerse de usar la palabra boutique) hasta las grandes corporaciones, todas ellas sumando más de 1200 marcas. De allí he probado excelentes vinos de Bodegas Protos, Emilio Moro, Cepa 21, Valduero, Carmelo Rodero y Montevannos, solo por mencionar las que recuerdo.
Pero ya está bueno de probar, quiero visitar esas tierras que tiene siglos de historia en la producción de vino, disfrutar de un buen recorrido por Aranda del Duero, Burgos, Peñafiel, Roa, Segovia y Valladolid y transitar por la Milla de Oro vitivinícola donde concurren las bodegas más famosas de la región.
Para prepararme busco sobre visitas a bodegas y es impresionante la cantidad de opciones disponibles, desde el Bus del Vino de Valladolid (que te permite visitar varias bodegas en un dia), pasando por una visita enoturística de un día en una bodega, y hasta la opción de quedarme en un hospedaje dentro o cerca de la bodega para disfrutar de una experiencia mucho más completa.
La visita también se podría enfocar en visitar las bodegas más reconocidas y visitadas como Abadia Retuerta, Vega Sicilia, Protos, Arzuaga Navarro, Portia, Torremilanos y a lo mejor un toque técnico en el Museo del Vino en Peñafiel.
Sé que el tiempo me va faltar para ver todo lo que quisiera pero por algo hay que empezar, eso y soñar que voy a poder ir más de una vez.
Foto crédito: Castillo Peñafiel – spain.info

No puedes dejar de ir a Bodegas Emilio Moro, y luego de la visita en la mañana, te vas a almorzar al impresionante restaurant que tienen en su bodega hermana Cepa21. Emilio Moro también está en la “Milla de Oro”, cerca de Vega Sicilia y Matarromera.
Aranda del Duero es pequeña pero muy acogedora, vale la pena caminar sus calles, pasear por su Plaza Mayor y terminar en una tasca que seguro termina siendo también bodega.
Excelente ruta enoturística.